lunes, 3 de diciembre de 2012

El monstruo marino del atlántico


Cuando un monstruo marino suspendió en el aire una nave del Rey de Portugal.




Portugal envía en 1520 una gran flota a Oriente, pero al salir de Portugal rumbo a Canarias, una de sus naves, la de Rui Vaz, sufrirá uno de los casos más extraordinarios de las navegaciones ibéricas, un monstruo marino gigante la suspenderá en el aire como un gran coloso bíblico.

Muchas historias sorprendentes, hechos extraordinarios, han llegado a nuestras crónicas a través de las menciones de los navegantes, sobre todo en la gran época de los descubrimientos marítimos, en el siglo XVI. Pero, sin duda, los relatos que forman parte de las crónicas de los reyes, y por tanto tenidas como historia de las naciones, cuando incorporan algún hecho maravilloso no dejan de sorprendernos. Así en 1520 un memorial de viajes de las armadas portuguesas a la India menciona nada menos que la aparición de un enorme monstruo marino en medio de una flota. Un hecho o prodigio que además quedó grabado en un cuadro en el prestigioso memorial.

 El capitán mayor Jorge de Brito iba al mando de una flota de diez (o 14) naos con famosos capitanes lusos camino de la India. La moderna y marinera nave de Rui Vaz Pereira que iba navegando a toda marcha impelida por el viento, en medio del mar quedó, de repente, suspensa como si varase encima de un banco de arena. Entonces, el vigía se percató del suceso. Estaban encima de un gran monstruo marino, pegado a su borda, con la cabeza enorme saliendo por la proa y la cola en la popa (aunque el pintor lo pinta al revés). Unas grandes púas o barbacanas sujetaban los lados de la nao. Así estuvieron un cuarto de hora hasta que el animal los dejó. Tras el susto y los rezos de los marineros a san Telmo y a la virgen de Ajuda, Luis Vaz pudo seguir su camino, tras la flota, y junto a Ruiz Sousa se incorporaría en la armada de la India, pero no se olvidaría jamas de semejante prodigio. La relación aparece en un manuscrito com la cita “Monstro marino, armada de 1520”, en el Livro de Lisuarte de Abreu. Otros autores dicen que la flota llegaba las catorce naves pues tambien iban los capitanes Pedro da Silva, Lopo de Brito, Pedros Eanes, y Francisco Paulo, que no figuran en la lista adjunta.

CRÓNICA

[ 6 de Abril ] Armada de dez naus.
Capitão-mor Jorge de Brito; e os outros Pêro Lopes de Sampaio, Pêro Lourenço de Melo, Gaspar da Silva, Lopo de Azevedo, Pedro da Silva, Lopo de Brito, Pedros Eanes Francês, André Dias Alcaide de Lisboa; D. Diogo de Lima, António de Azevedo [ Ou Lopo de Azevedo ], Francisco Paulo; Bartolomeu Marchione [ou Pêro Paulo Marchionni, armador, filho de Bartolomeu a quem apertencia o navio ], e Rui Vaz Pereira, cuja nave indo navegando a toda fúria, subitamente ficou suspensa: pensaram têr dado nalguma areia; e era que um monstro marino a pegou sobre si e a suspendeu, sustentando-a pela proa com a cabeça, pela pupa com a cauda, pelos lados por as barbatanas; coisa estupenda; assim se esteve um quarto de hora até que a deixou. Aqui se encontraram quatorze capitães, e não mais de dez naus:

UNA PODEROSA ARMADA

Se trataba de una gran armada lusa de 14 naves con poderosa artillería, con varias misiones de gran relieve en Asia, pero sobre todo con la manda de no quedarse atrás en la carrera por la conquista de las rutas marinas en las que habia entrado con gran fuerza España, con la expedición de Magallanes y Elcano. La armada de 1520 surgió en un contexto de política internacional, en “resposta à notícia da viagem de Fernão de Magalhães que, ao serviço de Carlos V, tentava alcançar as Molucas pela via ocidental”. El rey Don Manuel envió a a Jorge de Brito como “capitão-mor de uma frota que tinha como principal missão a construção de uma fortaleza nestas ilhas”. 

El monarca dotó a la empresa de “homens de armas, artilharia e munições, assim como, nomeou os oficiais que deveriam servir no dito forte”. Un gran secretismo envolvia esta delegación a Oriente. Jorge de Brito construiría una fortaleza en Samatra, Gaspar da Siva sería capitão de Chaul; Pêro Lopes de Sampaio, capitão de la fortaleza de Ilhas Maldivas; André Dias para la carga de especies; Pêro Lourenço de Melo para ir a China; “Manuel de Sousa Tavares e Rui Vaz Pereira estavam destinados a ingressar na Armada da Índia”. El infortunado D. Diogo de Lima arribó de nuevo a Portugal por segunda vez, no pudiendo llegar a la India, tarea que realizaría al año siguiente. Lopo de Azevedo, se sumó al servicio del gobernador Diogo Lopes de Sequeira, acompañándolo en diciembre 1521, en una armada a Ormuz.

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